Domingo, 10 Julio, 2011 - 09:59

Sólo entre nosotros, botineras y botineros

No crean que no los leo. Aunque estoy escribiendo mucho fuera del Blog no lo abandono. Mi último texto es realmente un fracaso: lo entendía yo solo. Y las botineras, que saben bien cuánto influyen en el ecosistema humano del planeta. Porque la mayoría de tanta gente inteligente y captadora de la ironía que lo leyó o lo lee, se brota con furia de género o de fútbol.

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Y no entiende y tiene razón. Una sola respuesta obtuve en otro portal, y tan inteligente que a pesar del seudónimo de la web, no dudo es de un hombre. Porque ninguna mujer podría ser capaz de esa agudeza. La respuesta es ésta: “el problema no son las botineras-Barone- es la madre de Batista”.



Así que el fracaso de ese texto es culpa de mi errado criterio acerca de que el cerebro de las mujeres es más chico que el del hombre. Y no solamente más chico, sino menos lleno. Por no decir menos vacío o vacío. Y a lo mejor no es cierto: y el cerebro es igual para mujeres y hombres, salvo que lo desarrollan más los hombres.



Pero tengo una contradicción flagrante: admiro a la presidenta, a mi mujer, a mi hija y soy capaz de admirar a tantas discípulas que tuve o tengo; y entre mis libros elegidos sobran las autoras mujeres. Apruebo que se hayan prohibido la publicidad de oferta sexual. Si y si me dan a elegir para comandar la policía a Fino Palacio o a Nilda Garré, lo tendría que pensar mucho.



Ah, y cultivo la amistad de varias mujeres de edad diversa y hasta de una descendiente de pueblos originarios, que al parecer no se dan cuenta de mi teoría acerca del cerebro. Ahora dudo si todo eso no se trata de un malentendido mío. Y por eso les atribuí a las bellas botineras haber dejado inermes a los jugadores del seleccionado siendo que las culpables son las otras: las mujeres que los esperan en la casa en chancletas. Y que se comportan como madres y los cuidan cuando llegan del partido, no extenuados y fundidos del juego sino de haber pasado por las camas de las botineras.



Como ven tenían razón quienes no entendieron “El problema es de la botineras”. El problema es de los maricones jugadores que no ponen en la cancha eso que tienen los hombres. Ahora me hice entender, no es cierto?



Fuente: blog del autor.