Martes, 9 Julio, 2013 - 19:49

¿Cómo recuperar parte de US$ 160.000 millones?
Por José Calero

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La primera semana del blanqueo de capitales abrió expectativas positivas en el gobierno nacional.

La primera semana del blanqueo de capitales abrió expectativas positivas en el gobierno nacional, que espera el ingreso de un piso de 4.000 millones de dólares del circuito ilegal de la economía. Es una porción insignificante de los 160.000 millones de dólares que, según estima el propio gobierno, se fueron del país en los últimos 20 años, pero pueden ayudar a dinamizar una economía anémica por las inconsistencias y asimetrías que viene mostrando un modelo al borde del agotamiento. Según datos que emergen del sistema financiero, la Argentina es el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, donde los individuos tienen más dólares. La razón no debe buscarse en que los argentinos se volvieron locos o en que sean una comunidad de antipatrias, sino en los padecimientos y sacudones que varias generaciones de compatriotas padecieron a lo largo de las últimas décadas. Una de las pocas reservas de valor que tuvieron los argentinos fue el dólar, en un país que viene sufriendo al menos una crisis severa por década con devaluaciones recurrentes. Ahora, esa reserva de valor está vedada, al menos que se recurra al mercado ilegal, y el gobierno aspira a convencer a los ciudadanos de que esta vez sí, la moneda nacional es la ideal para ahorrar. Será difícil persuadir a la gente de este argumento si la inflación sigue brincando al 25 por ciento anual, más allá de los esfuerzos por ocultarlo bajo un manto de estadísticas sospechadas. Según la lectura que hace el oficialismo, los millones de dólares que se fueron del circuito incluyen rentabilidad no declarada, utilidades por las que no se pagaron impuestos, y que ahora volverán parcialmente al sistema. De paso, espera que esas divisas ayuden a reanimar la actividad inmobiliaria, un sector arrasado por el cepo cambiario y que todavía no da muestras de recuperación. El gobierno nacional debió echar mano al blanqueo para resolver en forma parcial los cuellos de botella que se acumulan, uno de cuyos ejemplos más claros es la necesidad de importar combustibles en forma incremental. "A veces para alcanzar un objetivo hay que tragarse un sapo", dijo un diputado kirchnerista citando una frase legendaria del dictador Alejandro Lanusse cuando pugnaba por impedir el retorno de Juan Domingo Perón a la Argentina en los 70. "Si se anima a volver, me trago un sapo", había desafiado Lanusse. El general volvió y el dictador nunca cumplió su promesa, pero la frase quedó en la historia trágica de la Argentina. El "sapo" que debió tragarse el gobierno de Cristina Kirchner es la injusticia que conlleva el perdón fiscal a los evasores, en momentos en que la AFIP realiza un despliegue descomunal para recaudar cuanto peso anda dando vueltas por ahí. Pero la necesidad tiene cara de hereje y el blanqueo, con sus CEDIN a cuestas, lo demuestra. La expectativa es que ese instrumento permita aceitar un circuito económico cada vez más necesitado de divisas. Los cuellos de botella que el propio gobierno admite que se deben resolver los encabeza el desbalance energético, ya que cada año el país necesita importar más energía. La oposición tiene una lectura dramática sobre la situación: el senador radical Ernesto Sanz señaló que el gobierno gastará 15.000 millones de dólares para importar combustible y gas. Sanz sostuvo que esos dólares el gobierno intentó conseguirlos con el cepo, pero con esa medida inédita no hizo más que generar dificultades en la economía. Para el legislador, el Gobierno no está aceptando en ir a combatir la causa, que es la inflación, mientras la presidenta le echa la culpa a los formadores de precios. "No es el gobierno el que aumentó los precios", disparó con acierto Cristina. "Pero sí el que crea las condiciones para que la inflación se dispare", le responden desde una oposición a la cual la realidad parece darle en parte la razón. Al menos si se tiene en cuenta que el gobierno debió echar mano a la ley de Abastecimiento y aplicar insólitas clausuras de supermercados por algunos horas. @JoseCalero [email protected]
Fuente: 
NA